Ridículo

La representación mundial de la fábula de la cigarra y la hormiga ha llegado ya a un extremo ridículo, viciado.
Como la hormiga del cuento, está bien ser precavido, acumular hoy por lo que pase mañana, asegurarse una supervivencia digna y que no falte de nada. Pero el extremo al que algunos han llevado esta práctica sobrepasa lo absurdo.

¿Tanto miedo les da vivir?

¿Tan hormiguitas se sienten?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Posts. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s